viernes, 29 de julio de 2011

Desde lugares insospechados

Veamos... normalmente debería empezar presentando aquella ciudad en la que estado o el país (un poco más en general por si sólo lo he sobrepasado en un avión), sin embargo tenemos el problema de que todos aquellos exuberantes lugares provistos de cosas impresionantes, memorables e históricas no siempre van acompañados con una economía estable y disponible a todos los presentes (gente de a pié, mundana, no un dios como el que os está hablando). Así que he llegado a la conclusión de que el lugar más acertado del que puedo hablar, del que soy un experto y del cual cualquiera podría disfrutar; mi habitación.(Cuando todos volvamos la la rutina cotidiana cotidiana me haréis el chiste de "¿Se puede saber cuánta gente disfruta de tu habitación? Obviamente con segundas en la frase... Y de antemano os digo que sois todos muy graciosos, os felicito).
Sin más preábulos os presento Adansápolis.
Mucha gente(si...si... seguid riéndoos) que ha entrado en estos inhóspitos terrenos han salido sintiéndose extraños, diferentes... y no cabe duda de que se debe a el aura que envuelve éste lugar.
Está situada en el país de nunca jamás, si, ya sabéis, girando en la segunda estrella a la derecha, volando hacia el amanecer.
Aquí todo los días suceden cosas extrañas y se descubren cosas nuevas. Un nuevo jefe calcetín vuelve de los terrenos lejanos del fondo de la cama, quizás una despistada moneda aterriza sobre el suelo (suele entonces a haber varios tesoreros reclamando lo que, en su opinión, por derecho es suyo).
Reconozco que ser el dueño y señor de éste lugar no es muy complicado, aunque insisto en que mantener todo éste desorden no es fácil. ¿Sabías que es el único lugar donde se ha probado la teoría de "el equilibrio inestable" y en todas sus veces ha sucedido lo mismo?. El dicho de Adansápolis es "Lo bueno de ser desordenado es que cada día encuentras algo nuevo".
Supongo que tambien los principales monumentos (a parte de mí) son la guitarra, la mesita repleta de diferentes cosas (un giratiempo por ejemplo) y la biblioteca improvisada, debido a la reciente restauración de nuestro patrimonio.
El idioma predilecto es el argentino, un castellano con una tonada bastante interesante. La gente se pregunta porqué... Oh si amigos!! Soy argentino!!!
Creo que con eso me despido, no vaya a ser que tenga una rebolución con la ropa, que últimamente se amontona de forma peligrosa, creo que tienen pensado hacer un motín...
Un saludo desde Adansápolis.
Hasta pronto!!



3 comentarios:

  1. Oh, dios de Adansápolis, perdona nuestra mortalidad a todos los que te ofendemos con ella, pues tuyo será el Reino del Desorden.
    Un abrazo desde el otro lado del espejo

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  2. Desde el norte de España grito: ¡Larga vida al rey de Adansápolis! Ya era hora de que diera señales de vida!!! Un abrazo. Os sigo leyendo atentamente en cada entrada!!!
    L

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  3. OH rey de Adansápolis....Las reVoluciones son tanto aquí....como allá

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